Primero hay que preparar el fermento en un bowl grande. Ponemos la leche tibia, la levadura desmenuzada , la manteca derretida pero no caliente y mezclamos bien hasta disolver la levadura. Lo dejamos tapado por un par de minutos.
Pasados unos minutos agregamos al fermento los huevos y la miel y volvemos a mezclar. Lo volvemos a dejar descansar otros minutos.
Después agregamos el azúcar, mezclamos bien y agregamos harina tamizada y por último la sal.
Es muy importante el amasado. La masa la van a sentir un poco pegajosa, pero se va a ir hidratando. El error es agregarle más harina, sean pacientes !!
EL tiempo de amasado es de aproximadamente 12 minutos divididos en 3 partes, primero amasamos 5 minutos, van a notar que la masa esta muy pegajosa entonces nos ponemos harina en las manos y amasamos por 5 minutos más y volvemos a ponernos harina en las manos, terminamos amasando 2 minutos más , si hace falta volvemos a ponernos harina en las manos y amasamos un poco más.
Dejamos descansar el bollo por 40 minutos aprox, hasta que duplique su volumen, en un lugar cálido bien tapado.
Pasado los 40 minutos amasamos un poco para quitar el aire y hacemos un cilindro que vamos a cortar por la mitad a lo largo, y después en pedacitos de aproximadamente de 50 a 60 gr, los vamos a bollar y dejar levar todos juntos en una placa enmantecada y bien tapados, hasta que dupliquen su tamaño.
Antes de llevar al horno los pintamos con un huevo batido.
EL horno tiene que estar precalentado a 150 grados cuando ponemos el pan lo subimos a 180 grados por aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta que se doren, depende del horno.
Pueden preparar la masa la noche anterior y cocinarlos al día siguiente, conservando la masa en la heladera.